15 pueblos medievales con hoteles Rusticae (o muy cerca)
Muchos consideran que la Edad Media fue una etapa oscura, más bien de retroceso, que contrasta con el esplendor artístico y cultural de la civilización grecorromana que la precedió. Sin embargo, los pueblos medievales nos cautivan. Son lugares que parecen haberse detenido en el tiempo y, a través de su ubicación, sus estrechas calles, castillos, murallas, plazas, iglesias o palacios señoriales, nos hablan de la vida de antaño, de las batallas y de personajes que han trascendido en la historia. ¡Conoce alguno de estos 15 pueblos medievales mientras te alojas en un hotel Rusticae!
Castelo Rodrigo (Portugal)
Castelo Rodrigo es una de las doce aldeas históricas de Portugal, situada en el distrito de Guarda, en el norte del País. El pueblo es un verdadero espacio monumental que conserva importantes referencias medievales. Destacan las viejas murallas, las ruinas del palacio de Cristóbal de Moura, la Picota quinientista, la iglesia matriz, la cisterna medieval y las inscripciones que atestiguan la presencia de una importante comunidad de cristianos nuevos. Durante más de 600 años, esta población fue villa y capital de la provincia. Su importancia se remonta al reinado de Alfonso IX de León, cuando reconquista a los musulmanes este territorio y crea una serie de fortificaciones a lo largo del río Côa. Disfruta de la villa mientras te alojas en Casa da Cisterna, un hotel rural situado entre los muros del castillo medieval.
Mogarraz (Salamanca)
En el sur de Salamanca encontrarás la comarca de la Sierra de Francia, un gran pulmón verde salpicado de pueblos serranos con una arquitectura, cultura y tradiciones muy arraigadas. Uno de ellos es Mogarraz que, como tantos otros pueblos de la zona, fue levantado tras el proceso de repoblación en el siglo XII. Se asienta dentro del Parque Natural de las Batuecas y alberga un interesante patrimonio etnográfico y cultural. Es un ejemplo de arquitectura popular y genuina belleza. Sus casas responden a las típicas viviendas serranas, con sus fachadas con entramados de madera, piedra y adobe, y con las balconadas repletas de geranios. Para conocer mejor esta villa, te recomendamos alojarte en el Hotel Spa Villa de Mogarraz. Se trata de una casa rural mimetizada a la perfección con el entorno, con 12 habitaciones abuhardilladas y un generoso spa.
Xàtiva (Valencia)
Xàtiva fue sede episcopal en la época visigótica, vivió una etapa de esplendor cultural durante la dominación musulmana y, posteriormente, tras la reconquista, fue la segunda ciudad del Reino de Valencia y cuna de renombrados personajes, como los dos papas de la familia Borja. El casco antiguo de Xàtiva está declarado Conjunto Histórico-Artístico y en él se encuentra la gran mayoría del patrimonio de la ciudad. Encaramado sobre la sierra Vernissa, se encuentra el Castillo, de origen ibérico, que fue considerado durante muchos siglos como la plaza más fuerte del Reino de Valencia. También destaca La Seu, la Plaza de la Trinidad, la casa natal del papa Alejandro VI o el Museo del Almudín, donde se exhibe el famoso retrato de Felipe V colgado del revés por haber ordenado la quema de la ciudad en 1707. En el corazón del casco antiguo de Xàtiva se encuentra Casa Aldomar, un pequeño hotel con encanto que habita una casa que data al menos del siglo XVIII y que perteneció a un fabricante de seda.
Valldemossa (Mallorca)
El pueblo de Valldemossa se encuentra a unos 15 minutos en coche de Palma de Mallorca. Está literalmente insertado en las montañas, rodeada de una abundante y frondosa vegetación, calles empedradas y un rico patrimonio cultural. Se conserva la casa natal de la santa más venerada de Mallorca, Catalina Thòmas. Aunque la atracción principal es la Cartuja de Valldemossa, antaño residencia del rey Sancho. En ella también vivió el músico Chopin y la escritora George Sand. Fue en este inmueble donde Chopin compuso sus Preludios Op. 28, y Sand escribió “Un invierno en Mallorca”. Desde aquí también podrás disfrutar de playas y descubrir la Sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. En la misma localidad podrás alojarte en Es Petit Hotel de Valldemossa, un hotel familiar construido a partir de una casa antigua reformada, a la que se ha dotado de todo lo necesario para pasar tus mejores días de descanso.
Mirambel (Teruel)
En la comarca del Maestrazgo, entre las tierras de Aragón y Valencia, Mirambel invita al viajero a recorrer un casco urbano bien conservado y de gran riqueza monumental. Esta villa de arquitectura medieval declarada Conjunto Histórico-Artístico alberga interesantes torreones, portales de muralla, iglesias, conventos, palacios, casas populares… en apenas cuatro hectáreas. Su rasgo característico es que toda la población se mantiene intramuros, donde podemos admirar el castillo, el convento de las Monjas Agustinas, la Iglesia de Santa Margarita o la Casa Aliaga. En la calle Mayor cabe admirar notables edificios, viejos caserones solariegos. En una edificación tradicional de la villa, rehabilitada respetando su esencia, encontrarás el hotel Las Moradas del Temple. Cuenta con 5 suites decoradas con gusto que recrean un ambiente acogedor e íntimo. Su salón con chimenea y su patio-jardín son ideales para descansar y degustar su cocina tradicional.
Calaceite (Teruel)
Si Valderrobres es la capital administrativa, Calaceite es la capital cultural del Matarraña, cuyo conjunto histórico-artístico está declarado BIC. Es una delicia pasear por sus calles, que muestran el tono dorado de la piedra y el color pardo de los tejados. Sorprenden sus numerosas casas señoriales, capillas, ermitas, y su bello ayuntamiento renacentista. No hay que marcharse sin recorrer la calle Mayor, la plaza de España, la calle Maella, así como visitar la iglesia de la Asunción y el Museo Juan Cabré, máximo representante de las excavaciones arqueológicas de la comarca. Calaceite es perfecto para realizar rutas senderistas y ciclistas, a un paso de la Vía Verde. En Calaceite podrás alojarte en el hotel del Sitjar, una casa solariega del siglo XVIII junto a la antigua muralla y en la plaza Mayor de la villa.
Vallderrobres (Teruel)
Cerca del Mediterráneo, entre Cataluña, Aragón y Valencia, se encuentra la comarca del Matarraña. Un territorio con personalidad propia, de buen clima, paisajes verdes y pueblos medievales de valioso legado histórico y cultural. La capital es Valderrobres, población situada en una colina junto al río Matarraña. Su puente de piedra y majestuoso portal de San Roque conducen a un casco antiguo de puro sabor medieval. Ascendiendo por sus calles se llega al castillo y a la iglesia de Santa María la Mayor. Ambas obras forman la seña de identidad de la localidad. Pertenecen al estilo gótico y son únicas en Aragón, ejerciendo como arquetipos de toda la comarca. En el mismo casco medieval de Vallderrobres puedes alojarte en los apartamentos El Racó de Vall de Roures, que habitan una antigua edificación del siglo XVII, catalogada como histórico-artístico.
Alquézar (Huesca)
En la comarca oscense del Somontano de Barbastro, a 48 km de la ciudad de Huesca, se enclava la villa medieval de Alquézar. Encaramada a 660 metros de altitud, el pueblo se integra perfectamente en un impresionante paisaje que ha creado a lo largo del tiempo un cañón increíble para la práctica del barranquismo. Alquézar, surgió a partir de una fortaleza musulmana erigida en el siglo IX. En la actualidad, disfrutamos de su majestuosa Colegiata, declarada Monumento Nacional, y de su casco urbano declarado Conjunto Histórico-Artístico. Si además eres un amante de la naturaleza, Alquézar es perfecta para realizar rutas de senderismo y BTT, enclavadas dentro del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. A la hora de descansar, nada mejor que Hostería de Guara, un pequeño hotel rural situado en Bierge, muy cerquita de Alquézar y en pleno Parque Natural.
Pedraza (Segovia)
A 37 km de la ciudad de Segovia, Pedraza es una de las villas medievales mejor conservadas de España. Está rodeada por murallas que encierran un precioso patrimonio, al que se accede únicamente por la Puerta de la Villa. Aunque ya sólo recorrer sus calles empedradas es todo un placer, hay importantes monumentos para no perderse, como la Cárcel de la Villa, la calle Real o la Plaza Mayor, un ejemplo perfecto de plaza castellana, a la que asoman balcones y bellos soportales. Una de las ocasiones más especiales para visitar la villa es el primer y segundo sábado de julio, cuando tiene lugar la Noche de las Velas y los conciertos de música clásica en la Plaza Mayor. Ven a Pedraza y alójate en la Hospedería de Santo Domingo, una casa noble de tres siglos de antigüedad cuidadosamente rehabilitada.
Ronda (Málaga)
Pocos lugares de Andalucía han sido inmortalizados por tantos escritores y viajeros como la ciudad de Ronda. El impresionante tajo excavado por el río Guadalevín, al que se asoman las casas del centro histórico y el Puente Nuevo, del siglo XVIII, se han convertido en iconos de esta ciudad milenaria de la provincia de Málaga, que tiene uno de los conjuntos históricos más bellos de España. Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural. Celtas, fenicios, romanos y árabes habitaron estas tierras, que fueron reconquistadas por los Reyes Católicos. El casco antiguo, de reminiscencias árabes y trazado medieval, alberga interesantes monumentos como la Iglesia Mayor, la Iglesia del Espíritu Santo, los palacios de Mondragón y Salvatierra. A 10 minutos de la ciudad, puedes alojarte en La Fuente de la Higuera, un hotel rural de lujo. Te encantarán sus habitaciones con chimenea y terraza o jardín privado, así como el restaurante y la piscina.
Albarracín (Teruel)
A 30 minutos de Teruel, sorprende esta localidad medieval encaramada a una montaña al abrigo de los Montes Universales y ceñida por las aguas del río Guadalaviar. Pasear por sus calles es hacer un viaje en el tiempo, con huellas de todas las civilizaciones, especialmente la islámica. La localidad es Monumento Nacional desde 1961 y se encuentra propuesta por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad. La difícil orografía ha creado un trazado singular, con escalinatas, pasadizos y muros irregulares. En este escenario destaca la Casa de la Julianeta, con sus formas imposibles. Visita obligada es la Catedral del Salvador, el Castillo, las murallas, la Torre del Andador, el Palacio Episcopal o la Plaza Mayor. Alójate en La Casa del Tío Americano y disfruta de las impresionantes vistas al casco histórico de Albarracín, dominado por su color rojizo característico.
Pals (Girona)
Josep Plan dijo que “Pals no merece una visita, sino cien visitas, porque su ubicación ofrece la posibilidad de ver uno de los paisajes más bellos e inolvidables del país”. Y le darás la razón, porque querrás volver de nuevo. Pals da la bienvenida con la muralla abrazando a la villa, donde se alzan la iglesia y la majestuosa torre de las horas, uno de los pocos vestigios que se conservan del antiguo castillo y convertido en emblema del pueblo. Visita también la Plaza Mayor, las torres visigóticas y el mirador Josep Pla, desde donde contemplarás la llanura ampurdanesa presidida por el macizo dl Montgrí con las Islas Medas al fondo. A media hora de Pals, podrás alojarte en El Racó de Madremanya, una gran masía del siglo XVII ubicada en el encantador pueblo medieval homónimo. Este hotel exclusivo para el público adulto que busca tranquilidad y disfrutar de una estancia romántica, dispone de un precioso salón de piedra, un gran jardín y piscina.
Olite (Navarra)
La ciudad medieval de Olite se encuentra en el centro geográfico de Navarra, a 42 km al sur de Pamplona. Un recorrido por sus estrechas calles te permitirá pasear junto a caserones de piedra con escudos de armas y grandiosos aleros de madera; galerías medievales y espléndidas iglesias, además de descubrir el recinto amurallado. Dominando todo el conjunto destaca el Palacio Real, corte de los Reyes navarros hasta la conquista de Navarra y su incorporación a la Corona de Castilla. Olite también cuenta con dos iglesias medievales: la de Santa María y la de San Pedro. Tampoco hay que perderse las Fiestas Medievales, el Festival de Teatro Clásico y saborear sus exquisitos vinos. A media hora de Olite puedes alojarte en el Hotel Heredad Beragu, un hotel agro-chic situado en la villa medieval de Gallipienzo, de rico patrimonio histórico y un entorno natural único.
Uncastillo (Zaragoza)
En el noroeste de la provincia de Zaragoza, la comarca de las Cinco Villas alberga un patrimonio natural y cultural único en pleno Prepirineo Aragonés. Uncastillo es una de las villas que da nombre a la comarca, con un trazado medieval bien conservado, en torno a la peña de Ayllón y su emblemático castillo. Todo visitante queda admirado por la presencia de sus seis iglesias románicas, su judería y los ejemplos de construcciones renacentistas del siglo XVI. Por lo que no es de extrañar que sea uno de los conjuntos monumentales más importantes de Aragón y fuera declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966. Los mejores anfitriones los encontrarás en el hotel Posada Uncastillo o en los Apartamentos Uncastillo, que además de ofrecerte un alojamiento con encanto, te ayudarán a planificar tu escapada y a disfrutar del turismo activo en el entorno natural de la comarca.
Puebla de Sanabria (Zamora)
En el noroeste de la provincia de Zamora, y a un paso de Galicia y Portugal, se encuentra esta villa medieval, reconocida como Conjunto Histórico-Artístico y uno de los Pueblos más Bonitos de España. Sus murallas cobijan un interesante casco histórico, donde destaca el Castillo de los Condes de Benavente. Pasear por sus calles es como viajar en el tiempo. A cada lado sorprenden casas de arquitectura tradicional, muchas de ellas blasonadas, que se adornan con flores de colores, desafiando a la piedra de sus paredes y a la pizarra de sus tejados. Aquí te espera el hotel Las Treixas, un antiguo convento cisterciense del siglo XIV que mantiene inalterada su fachada, pero su interior ha sido objeto de una espectacular rehabilitación, inspirada en el bosque de Teixedelo. No te pierdas su spa y su restaurante de comida típica sanabresa e internacional.
Sigüenza (Guadalajara)
Sigüenza es una localidad de gran patrimonio histórico con vestigios de pobladores celtíberos, romanos, visigodos y árabes, pero la que más destaca es la Sigüenza medieval. Debes ver la Catedral de Santa María de Sigüenza de estilo gótico y románico, la Plaza y calle Mayor que dan acceso al castillo de Sigüenza, la antigua Casa del Doncel, hoy convertida en el museo de la guitarra y el Convento de las Ursulinas. Y para descansar no hay duda, el Hotel Cardamomo Sigüenza en Carabias, una pedanía a escasos 10km rodeada de naturaleza y paz.
Hondarribia (Guipuzcoa)
En Hondarribia es imposible aburrirte, tiene tanto que contar que seguro que nos dejamos algo. Visita el casco antiguo, adentrándote en sus estrechas calles y su iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, donde se casó por procuración la Infanta María Teresa. Recorre las murallas y revive las antiguas epopeyas de esta antigua villa fortificada. Sube hasta el santuario de Guadalupe por el antiguo camino de la cruz. Degusta pintxos y toma algo en una terraza de la Marina, barrio de pescadores de alegres colores y balcones llenos de flores. Y para terminar visita el viejo puerto de Pasajes y sus astilleros. Todo ello alojándote en el lujoso hotel boutique Villa Magalean Hondarribia.
Sepulveda (Segovia)
A escasos 15 minutos de Hotel Rusticae Posada del Duratón, en el corazón del Parque Natural de las Hoces del Duratón, se encuentra la villa medieval de Sepulveda, conocida también como la villa de las Siete Puertas por la gran cantidad de puertas que tiene su muralla. En tu visita no puedes dejar de ir al mirador, desde donde se contempla el espectacular valle que recorre el río Duratón, la iglesia de El Salvador, importante por ser la primera construida en Segovia de estilo románico y recorrer sus calles empedradas y plazas. ¡Todo un planazo!
Santillana del Mar (Cantabria)
El precioso pueblo de Santillana del Mar que hoy conocemos fue uno de los lugares más importantes en comunicación y comercio durante la Edad Media gracias a ser un punto de paso del Camino de Santiago. Un pueblo cargado de historia, patrimonio y cultura. Para descansar cerca de allí, te recomendamos el El Jardín de Carrejo, un hotel envuelto en un maravilloso y extenso jardín de árboles centenarios que rezuma armonía por los cuatro costados.
Buitrago de Lozoya (Madrid)
Buitrago de Lozoya puede presumir de tener uno de las fortificaciones árabes defensivas mejor conservados de toda España. Todo un gran atractivo que junto con en el Valle del Lozoya hace de él una fantástica opción para los amantes de la naturaleza, el turismo activo y la cultura. Para tu escapada a Buitrago tenemos la mejor opción para alojarte en la zona, los apartamentos Hospedería del Valle Boutique.
Vilafamés (Castellón)
A medida que se va llegando a Vilafamés, se ve el pueblo allá en lo alto, sobre un cerro. Vilafamés destaca por su casco antiguo. Pasear por sus calles tranquilamente, nos transporta a sus orígenes árabes con calles estrechas y zigzagueantes, con rincones que hacen que uno se quede maravillado, con su castillo en lo alto y la pequeña iglesia a sus pies. Con la ampliación cristiana, Vilafamés empieza a crecer edificando su impresionante iglesia parroquial y su palacio del siglo XV. Aquí las calles son de trazado lineal. Llama mucho la atención su impresionante “ROCA GROSSA”. Una mole de piedra que se encuentra a medida que se sube por la calle principal de Vilafamés. Reserva en el Hotel Jardín Vertical y conocelo.
Hondarribia (Guipuzcoa)
En Hondarribia es imposible aburrirte, tiene tanto que contar que seguro que nos dejamos algo. Visita el casco antiguo, adentrándote en sus estrechas calles y su iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, donde se casó por procuración la Infanta María Teresa. Recorre las murallas y revive las antiguas epopeyas de esta antigua villa fortificada. Sube hasta el santuario de Guadalupe por el antiguo camino de la cruz. Degusta pintxos y toma algo en una terraza de la Marina, barrio de pescadores de alegres colores y balcones llenos de flores. Y para terminar visita el viejo puerto de Pasajes y sus astilleros. Todo ello alojándote en el lujoso hotel boutique Villa Magalean Hondarribia.