Más allá de los hoteles
Portugal es un país que enamora por sus paisajes, su historia y su gente. En este recorrido, nos adentraremos en tres regiones llenas de magia: el Centro, el Norte y Alentejo. Más allá de los alojamientos, descubriremos experiencias auténticas que hacen de cada visita un recuerdo imborrable.
Portugal es un destino que ofrece mucho más que paisajes y monumentos. Es un país que se vive a través de sus experiencias, su gente y sus tradiciones. Con Rusticae, cada viaje se convierte en una oportunidad para conectar con lo auténtico y llevarse recuerdos imborrables.
Portugal Centro: naturaleza y tradición
La región central de Portugal es un mosaico de montañas, valles y pueblos con encanto. Aquí, la naturaleza se entrelaza con la historia, ofreciendo al viajero una experiencia única. Serra da Estrela: El parque natural más grande de Portugal, ideal para senderismo, observación de estrellas y degustar el famoso queso de la región.
Óbidos: Un pueblo medieval amurallado que parece sacado de un cuento, perfecto para pasear por sus calles empedradas y probar la ginjinha. Coímbra: Ciudad universitaria con una rica tradición académica y una vibrante vida cultural.
Norte de Portugal: cultura y gastronomía
El norte portugués es sinónimo de historia, vinos y paisajes verdes. Una región que invita a sumergirse en sus tradiciones y sabores. Oporto: Ciudad vibrante a orillas del Duero, famosa por su vino, su arquitectura y la hospitalidad de sus habitantes.
Ruta del Románico: Un recorrido por iglesias y monasterios que reflejan la riqueza histórica de la región.
Valle del Duero: Paisajes de viñedos en terrazas donde se produce el afamado vino de Oporto.
Alentejo: paz y autenticidad
Alentejo es la región donde el tiempo parece detenerse. Sus campos dorados, pueblos blancos y cielos estrellados ofrecen una escapada perfecta para desconectar. Évora: Ciudad Patrimonio de la Humanidad con vestigios romanos y una arquitectura impresionante.
Costa Vicentina: Playas salvajes y acantilados que forman parte de uno de los litorales más bellos de Europa.
Gastronomía: Platos como la açorda, el porco preto y los vinos tintos robustos son imprescindibles para los amantes de la buena mesa.