Desconexión en espacios con esencia
En un mundo que va demasiado rápido, hay lugares que nos invitan a detenernos. Espacios donde el tiempo parece tener otro ritmo, donde el silencio reconforta, y cada detalle está pensado para reconectar contigo, con tu entorno y con el placer de simplemente estar. En Rusticae reunimos alojamientos que no solo son bellos por fuera, sino que tienen alma: refugios de calma, diseño y autenticidad donde la experiencia no se mide en horas, sino en sensaciones. Hoy te compartimos cuatro de ellos para una escapada que te devuelva la pausa y el disfrute.
Ya sea frente al mar, entre montañas o en el corazón de una ciudad histórica, estos alojamientos comparten una misma filosofía: ofrecer mucho más que descanso. Son espacios con alma, pensados para cuidarte, inspirarte y recordarte que, a veces, lo más valioso es parar.
NORO Plaza (A Coruña, Galicia)
Ubicado en un edificio histórico del siglo XIX, NORO Plaza es más que un alojamiento: es un encuentro entre el diseño contemporáneo y la herencia gallega. Con solo 12 apartamentos íntimos y un interiorismo cuidado hasta el último detalle, este alojamiento boutique ofrece el confort de casa con el estilo y servicios de un espacio premium. Ideal para una escapada urbana slow, en el corazón de A Coruña pero con la tranquilidad de sentirse resguardado.
Hotel Rural Iribarnia (Navarra)
Ubicado en un hermoso jardín, este hotel del siglo XVI combina la calidez de la piedra, la madera y materiales nobles, creando un ambiente acogedor. A solo 20 km de Pamplona, Iribarnia ofrece una escapada tranquila y llena de historia, ideal para desconectar. Su gastronomía local, con deliciosos desayunos y cenas, es otra de sus joyas. Además, la zona invita a realizar actividades al aire libre: tirolina, rafting, paseos a caballo, y mucho más. Un refugio perfecto para los amantes de la naturaleza y la calma.
Hotel Boutique Botaniq (Mojácar, Almería)
Ubicado en la costa de Mojácar, este moderno hotel "only adults" destaca por su diseño luminoso, donde maderas de Java y piedras de Macael se fusionan con materiales locales. Con solo 14 habitaciones, todas orientadas al sur para disfrutar de vistas espectaculares al mar, Botaniq ofrece una experiencia única de tranquilidad y bienestar. Además de la piscina y el jardín con camas balinesas, el hotel cuenta con actividades como pilates, yoga y masajes.
Heredad Beragu Hotel (Gallipienzo, Navarra)
En el pueblo medieval de Gallipienzo, este hotel rural sostenible ocupa cuatro casas de piedra rehabilitadas con mimo y materiales de bajo impacto. Con solo 9 habitaciones luminosas y una decoración exquisita, Heredad Beragu invita al descanso entre naturaleza y patrimonio. Chimenea, jardín, bodega, terraza y un restaurante fantástico con sabores locales completan la experiencia. Ideal para perderse por pueblos con historia, viñedos y la impresionante Foz Verde del río Aragón.