La actividad por la que se concibe o proyecta, desde el origen, y siempre que ello sea posible, entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, dispositivos o herramientas, de tal forma que puedan ser pueda ser utilizado por todos. Debe basarse en los siguientes principios: El diseño será útil y equiparable a personas con diversas capacidades. El diseño debe acomodarse a un amplio rango de preferencias y habilidades individuales. El uso del diseño debe ser fácil de entender, atendiendo a la experiencia, conocimientos, habilidades lingüísticas o grado de concentración actual del usuario. El diseño comunique de manera eficaz la información necesaria para el usuario, atendiendo a las condiciones ambientales o a las capacidades sensoriales del usuario. El diseño minimice los riesgos y las consecuencias adversas de acciones involuntarias o accidentales. El diseño pueda ser usado eficaz y confortablemente y con un mínimo de fatiga. Que proporcione un tamaño y espacio apropiados para el acceso, alcance, manipulación y uso, atendiendo al tamaño del cuerpo, la postura o la movilidad del usuario.